Violeta de Chile, álbum de la compositora y pianista Milena Viertel

El reciente disco de la artista chilena Milena Viertel es el latido originario de la indignación pero reinstalado en una contingencia de contactos globales y prisa interconectada,  situando a Violeta Parra al centro de un universo complejo en donde confluyen épocas, sonidos y realidades sociales. Asistimos a la valiente y poderosa re significación de su estética en el Chile del 2018, por medio de la intertextualidad que le da continuidad a su discurso siempre vigente, desafiante y reflexivo.

Por Raúl Espina

En la búsqueda por los fragmentos perdidos de Violeta, en un intento por darle un sentido problemático actual a las canciones que la artista pensó, creó y cantó en el siglo pasado, Violeta de Chile se aleja de las formas tradicionales del homenaje o el tributo para explorar lenguajes y sonidos de la música docta y contemporánea, incorporando elementos del jazz, rock y folk. Es música que en palabras de su autora “rompe el límite de lo canónico, de lo social y formalmente correcto, representando fielmente la búsqueda incansable de Violeta”.

Son seis piezas inéditas que funcionan como intertextos a través de los cuales la artista explora por elementos y sonidos provenientes de diferentes mundos. Allí convive lo docto con la emergencia contemporánea que trasciende límites y estructuras, en un ejercicio de vanguardia que busca dar cuenta de esa inquietud, tan propia de Violeta Parra, y que tiene un estrecho vínculo con la realidad social de la última década.

Una búsqueda por resignificar a la autora de Volver a los 17 que tuvo su origen en la reflexión y la exploración de espacios de pertenencia que Milena experimentó en 2014, al calor del movimiento estudiantil. Su rol como académica- que desempeña en la Facultad de Artes de la U. de Chile- y el fuerte asambleísmo que por esos días se vivía en los pasillos universitarios, la llevaron a cuestionar su interés personal por la música, y el rol social que debía ejercer. Allí aparece Violeta en el imaginario.

f140878-1-h
Fuente: milenaviertel.com

El origen

Al calor de la toma de la Facultad de Artes, con la fuerza emergente de las discusiones y debates que allí germinaron, aquel invierno del 2014, Milena Viertel comenzó a dudar de su rol como artista. La pianista y compositora, más ligada en ese entonces a la música docta, fue construyendo su propio discurso, a partir de sus experiencias en el asambleísmo, donde comenzó a instalarse la pregunta por las identidades.

“Salieron a batallar ahí temáticas como qué entendemos por música, o bien desde que lugares se han instalado los conceptos  estéticos que se cultivan hoy”, dice. La efervescencia del movimiento estudiantil fue entonces el lugar preciso en donde se articuló una búsqueda identitaria de lenguajes y sonidos, así como también de espacios de identificación con nuestra cultura.

“Todo esto me hizo pensar y me hizo recordar mi interés por la música, de dónde surgió, de que lugares. Me hizo también pensar en mi contexto tremendamente multicultural. Aquello me llevó a la necesidad de construir un espacio creativo y de cultivo en la academia que abriera espacio a esta mirada, entendiendo a la música chilena más bien desde lo mestizo. En esa búsqueda y en esa construcción de espacios de pertenencia, evidentemente es imposible no comenzar desde la Violeta”, agrega Milena.

Violeta aparece no para responder los cuestionamientos que nacieron allí, al calor del movimiento estudiantil, sino más bien para situarlos en un imaginario, problematizándolos bajo las normas estéticas y políticas de su discurso. Desde allí, desde esa nueva aproximación, se hacen nuevas lecturas críticas de su obra, insertándola en un país pluricultural, muy coherente con su lucha.

Conmemoración con sentido crítico

Reinstalar la mirada crítica y las inquietudes sociales y políticas de Violeta, en el contexto de las problemáticas del Chile actual. Desde esa premisa, Violeta de Chile se asume como un homenaje crítico, “sin tiempo para versiones ni interés por el remedo. Violeta Parra cubre a los músicos convocados bajo su inspiración, pero su figura aparece no desde el homenaje distante y rígido, sino más bien para resignificar su impronta y la estética de su legado universal, desde un contexto sonoro ampliado a nuevos referentes”, según lo describe la periodista Marisol García, autora de Canción valiente. Tres décadas de canto social y político en Chile 1960-1989.

Milena asume dicho legado, en el sentido de que en Violeta convivía la admiración por la tradición con una constante búsqueda y disposición de avance creativo. Ese imaginario es el que recoge, a través de sonoridades presentes en canciones de Violeta Parra, pero en un ejercicio de intertextualidad, transitando entre los diversos elementos musicales de la escena global.

Entendiendo a la música como “la representación simbólica de nuestra cultura”, Milena Viertel dice que tal como en la artista que inspiró su trabajo, son las problemáticas sociales las que constituyen el espíritu movilizador de su música. Así, surgen piezas inspiradas y pensadas en las dolencias, carencias y demandas de la comunidad, tales como las demandas medioambientales en Pido un poquito de agua; el conflicto Estado de Chile- pueblo mapuche en Son injusticias de siglos (intertexto de Arauco tiene una pena); y las relaciones de dominación y violencia en Yerma, creación inspirada en el lamento desgarrador de El Gavilán.

En cuanto al lugar en el que se instala este homenaje a Violeta Parra, Milena Viertel considera que éste se aparta de las celebraciones por el centenario de la cantautora. “Nosotros consideramos que el homenaje en relación a la figura de Violeta debería ser más que una celebración, una conmemoración con un alto sentido crítico con respecto a todos los elementos sociales que pudieron haberla llevado a la decisión de quitarse la vida”, puntualiza.

Así, Violeta de Chile se descompone en seis piezas o discursos fragmentados, dolientes y profundamente actuales, porque su autora asume qué esa es la única forma de rendir un homenaje coherente con el espíritu de Violeta, resituando sus miedos y luchas en los miedos y luchas de la vida hiperconectada. EP

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: